Había una vez una escuela en el Bosque Fenton. En esta escuela todos los habitantes del bosque aprendían cómo evitar las trampas que ponían los cazadores que venían de la ciudad. Se ofrecían clases sobre: Teorías acerca de donde colocar las trampas, diseños de diferentes tipos de trampas y medicinas para aquellos que por mala suerte cayeran en las trampas.
Dos de los nuevos estudiantes matriculados en la escuela fueron los jovencitos Alfredo Zorro y su primo Samuel. Estos dos eran tan diferentes como el día y la noche. Alfredo estaba siempre preocupado y no quería caer en una trampa, así que prestaba mucha atención en las clases. Samuel era un zorro muy descuidado. Iba a las clases porque los padres querían que fuera. Quería tener buenas notas, así que siempre preguntaba al maestro qué preguntas habría en los exámenes. Quería estar seguro qué debía aprender para no desperdiciar tiempo en cosas sin importancia. A pesar de su pereza para estudiar, no sacó notas tan malas. Aprendía las fórmulas de memoria y las repetía hasta el día del examen, después las olvidaba.
Alfredo, en cambio, deseaba aprender todo lo que podía acerca de las trampas porque no quería caer en ellas. Sabía de zorros descuidados que habían perdido sus dedos en esas trampas y no quería que le sucediera lo mismo. Estudiaba sus materias cuidadosamente. Hacía investigaciones en la biblioteca en cuanto a las diferentes clases de trampas. Estaba tan interesado que estudiaba toda la materia.
Llegó el día en que los dos, Alfredo y su primo, se graduaron de la escuela. Los maestros consideraban que los dos zorritos habían realizado sus estudios en forma exitosa. El anciano Búho, sabio y excelente director de la escuela, estaba seguro de que Alfredo tendría mucho éxito en la vida.
La noche de la graduación hubo muchas fiestas y celebraciones en las diferentes guaridas por todo el bosque. Los dos primos estaban felices porque los días de escuela habían terminado, así que decidieron disfrutar de las fiestas.
¡Pero qué desgracia! Aquella noche sucedió una gran tragedia. Hoy Alfredo es un zorro my próspero en sus negocios en el oriente del Bosque Fenton, donde dirige una firma de construcción de cavernas para animales del bosque. En cambio, su primo Samuel, está adornando los hombros de una elegante dama en la gran ciudad.
viernes, 5 de diciembre de 2008
jueves, 9 de octubre de 2008
Foto escolar 2008
Se habrán dado cuenta que en la foto escolar de Camila del año pasado, ella sale apretando la boca, tratando de no mostrar los dientes mientras sonreía. De alguna manera se le metió en la cabeza que se veía mal con los frenos en los dientes y no quería que se viesen en la foto. Pues bien, aquí tienen el resultado de doce meses diciéndole que no hay nada de malo en mostrar sus frenos. Es parte de su proceso de madurez. Es algo natural que todos comprenden. No le quita nada de quién es y cómo es. Ayer, orgullosamente me dijo aquí tienes las fotos de este año. Sonreí como me dijiste. Así que aquí tienen ustedes a Camila en su foto de este año escolar. Sonriente como ella sola lo sabe hacer.
viernes, 3 de octubre de 2008
Álbum familiar de Nicaragua
Además de enseñar las clases de alfabetización, muchos de los maestros son voluntarios que van a la escuela, mantienen sus familias, trabajan fuera de sus hogares y desempeñan otras responsabilidades.Los maestros provienen de la comunidad en la cual viven y sirven. Algunos caminan largas distancias para llegar a sus clases. Perseveran con alegría sabiendo que el aprender a leer y escribir tendrá un impacto positivo en la vida de sus estudiantes.
Cada uno de los tres niveles del programa es equivalente a dos años de la escuela primaria. No solamente son capaces de leer, escribir y hacer matemáticas básicas sino que. al terminar el trcer nivel, tienen el equivalente a una educacion primaria.
[NOTA: Si les haces "clic" a las fotos, aparecen en su tamaño original.]
sábado, 16 de agosto de 2008
Los cachorros cumplen dos meses
by albvale
Si le haces "click" a la foto de arriba, te lleva a las últimas fotos de los cachorritos en mi album de webshots.
Hace ya dos meses, el 15 de junio de 2008, que nacieron los cachorros. Se han orinado y ensuciado por toda la parte baja de la casa. He estado recogiendo estiércol de perro como si tuviera una fábrica. En casa de mis padres siempre tuvimos perros pero nunca me di cuenta que las perras de comían y bebían el popó y el pipí de los cachorritos. La pobre Maxie ha estado con diarrea y con gases casi estos dos meses.
Hace ya casi una semana que Maxie no les da de amamantar. Y hace ya casi tres semanas que empezaron a comer comida de perro. Les compré comida para cachorritos pero prefieren la comida de Maxie. Maxie prefiere la comida de los cachorritos pero le produce diarrea. Así que todos están comiendo comida de perro adulto. Me imagino que prefieren la comida de Maxie porque la leche de Maxie les sabía a eso.
Remus se fue ayer por la tarde. Luciana, una amiga brasileña, se lo llevó. Lo voy a extrañar. Es el más cariñoso de los cuatro. Siempre quería estar a mi lado en la oficina. Siempre me dejaba un "regalito" antes de irse.
viernes, 25 de julio de 2008
Una selección de cachorros
Pues Camy les ha puesto nombres a todos los cachorritos. Lo cual nos va a doler más cuando ya no estén con nosotros y veamos las fotos. Este nació último. Es el más calmado y que se parece más a Coco —el padre— en temperamento, aunque los colores son los mismos que tenía Maxie cuando vino a casa. Es también el más pequeño de los cuatro.
Este es Remus, Remo en español, nombrado por uno de los fundadores de Roma. En realidad, el padrino de Harry Potter. ¿No tiene cierto aire medio brujo? Luciana, una amiga brasileña ya lo ha solicitado —lo siento señoritas. Pero dice que ese nombre le parece muy difícil para su "brasileño". ¿Rimo? ¿Romo? ¿Por qué no le pones otro nombre Camy? ¡Rimo es muy difícil para mi!
Otra foto de Remus. Como pueden ver, es todo un consagrado de la pantalla tanto chica como grande. Ni se diga de sus "apapachadores". Como han adivinado, estamos en la oficina y estoy usando la camarita de mi Mac para tomar las fotos.
Este es Stephan, no se de donde Camy sacó ese nombre. Yo le llamo Stephanovitch y Camy dice que le digo Stephanobitch. En Los Angeles había un comercial de un plomero que se llamaba Jack Stephan y en el comercial el locutor le llamaba Stephanovsky, Stephanovitch, etc. y el hombre se molestaba y decía ¡Stephan! ¡Jack Stephan!
Stephan ha sido mi favorito casi desde que nació. Cuando nacieron los cachorritos yo estaba por salir de viaje así que no los ví hasta que tenían más de una semana de nacidos y este fue el que más me llamó la atención. Es altanero, "echao pa'lante", chillón, empujón, mordelón, "ladrón", etc., etc. Todos los rasgos de su madre, Maxi. Aunque tiene más parecido físico a Coco.
Me parece que fue al que le llamó más la atención lo que estábamos haciendo y estuvo dispuesto a colaborar desde el principio.
Es probable que los nombres cambien conforme Camy viene y me corrige todas estas entradas. Este otro es Sirius. Luciana se iba a quedar con Sirius originalmente pero después cambió de opinión. Aunque me digan racista, quiero uno de los blanquitos. ¿Como voy a pronunciar ese nombre? ¿Cheerios? ¿Curious? No, eso es muy dificil para una brasileña. Sirius, por supuesto, recibe nombre por Sirius Black.
A Sirius no le gustó el flash de la cámara. Cerraba los ojos cada vez que le tomaba una foto.Así que ahí los tienen. Son una fábrica de orines y cuacha. Hasta ahora Maxie se ha encargado de los pañales pero, como empezaron a comer croquetas de perro y a tomar agua, ya no está muy interesada a hacer servicios de limpieza.
Coco les tiene miedo. En varias ocasiones los cuatro lo han rodeado y el pobre no sabe que hacer.
Maxie empezó a jugar con ellos esta semana como si fueran perritos y no sus cachorritos. Es lo más graciosa verla ladrarles y meterse en sus juegos.
miércoles, 16 de julio de 2008
Humildemente
Se que ya han visto la pinta de este poco más que jumento, pero quiero compartir algo que me causó mucha impresión. Notarán que la foto no es de el otro día, sino que ya le ha llovido —y bastante—, pero en esa ocasión tuvimos la oportunidad de saludar al Papa e intercambiar unas cuantas palabras.Uno de sus asistentes, me parece que era un fraile lego ya que era un evento de alta alcurnia en la iglesia y todos vestían sus ajuares del oficio pero él estaba de traje y corbata común, nos presentó por nombre y lugar de origen.
¡Mexicano! Me dijo el Papa. Tengo muy buenos amigos en México.
Pues ahora tiene otro. Le dije.
Sí, sí, gracias. Me contestó.
No fue hasta que recibí la foto que el fotografo oficial del Vaticano tomó que me di cuenta como le había estrujado la mano. El simplemente la extendió, sin hacer ningún esfuerzo por dar un apretón de manos común y corriente. Para esas alturas del juego ya están acostumbrados a que le besen el anillo o la mano o queseyo.
Los tres a la derecha del Papa trabajamos juntos por unos cinco años en un proyecto especial en Italia. La cara que apenas se ve es la del italiano con quien trabajábamos. Uno de ellos es chileno, el otro canadiense y un servidor mexicano. Los italianos nos llamaban “los americanos”, lo cual nos daba mucha gracia.
De ahí salimos y viajamos unos 45 minutos hacia la costa, Ostia, a cenar pescado a la orilla del mar.
miércoles, 25 de junio de 2008
Los babies de Maxie
by albvale
Resulta que el viernes 13 de junio salimos a cenar, lo cual no tiene nada de raro, todo el mundo sale a cenar. ¡Ah, pero qué cena! No es cierto, una cena muy semi, en el Olive Garden. Como el domingo 15 era el día del padre y yo iba a salir para Nicaragua y Panamá, mis mujeres decidieron sacarme el viernes y el sábado. Lo cual, por supuesto, no tiene nada de raro. Mis mujeres siempre están dispuestas a sacarme a comer, siempre y cuando yo pague.
Durante varios días habíamos notado que Maxie estaba por parir. Así que salimos preocupados por si acaso paría cuando estábamos fuera de casa. Para cuando retornamos a eso de las siete de la tarde todo estaba bien. Solo que Maxie estaba tan gorda que difícilmente podía subir al sofá.
Los tres subimos a ver la tele en la salita de Denise y como a eso de las doce Camy bajó a buscar algo de comer. A las once este señor ya había dicho adeu a ambas Denises y me había enfrascado en un guerrido combate con las sábanas y la almohada. Camila subió corriendo y gritando con la noticia que dos perritos habían ya nacido. No estoy seguro, pero creo que nacieron uno de cada color. Los ví uno blanco y el otro negro. Estuvimos al lado de Maxie un rato y de nuevo les dije adieu. Dos horas más tarde sube Camy de nuevo gritando con la noticia de que dos más habían nacido y ella había visto todo. ¡Qué emoción! le dije y ni siquiera me levanté de la cama. Denise fue con ella y estuvo un rato a su lado. No vi a los cuatro perritos hasta el sábado por la mañana cuando me levanté. Camy no había dormido en toda la noche de la emoción.
Mandé a Camy a dormir en el sofá y me encargué de vigilar a Maxie, que estaba orgullosa y no dejaba que Coco, el padre de los cachorritos se acercara ni siquiera a tomar agua.
Yo salí para Nicaragua el domingo a medio día y Camy tomó estas fotos ese día o el lunes. El martes Denise y Camila salieron para Orlando para estar con mi suegra. Bruna, la hija de una amiga, se quedó en casa para cuidar a los perritos. Creo que es Bruna la que tiene a uno de los perritos en la mano. Camy fue la fotógrafa.
Cuando regresé de Panamá el sábado por la madrugada descubrí que los cachorritos no son blancos sino color crema.
Aquí los tienen para su gusto, deleite y placer. El problema es que ahora Camy quiere quedarse con los cuatro.
¿Cuántos quieren ustedes?
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